La realidad sobre las mutuas

La realidad sobre las mutuas


Hace tiempo que tenía ganas de escribir un post sobre las mutuas. No lo he hecho antes porque es un tema un poco controversial, pero finalmente me he decidido a compartir mi opinión.

Las mutuas, desde mi punto de vista, están destrozando la sanidad pública y la privada.

Empecemos por la sanidad pública. Tenemos la suerte de disfrutar de una sanidad universal, cosa que no ocurre con otros países.

Si bien es cierto que las listas de espera son eternas, que las visitas demasiado rápidas y que las habitaciones en hospitales se comparten con otros pacientes, a la hora de tener que hacer un transplante, una intervención a corazón abierto o atender un grave accidente de tráfico existe “pensión completa” de la mano de excelentes profesionales.

Otro ejemplo, los partos: voy a dar a luz en un hospital muy bonito pero, si hay alguna complicación, me trasladan a un hospital público en 5 minutos. ¿Alguien se ha preguntado por qué?.
En EE.UU la principal causa de ruina personal son las facturas médicas y ya hay ONG’s que montan hospitales de campaña para atender a pacientes que hace 20 años que no van al dentista, ni a una revisión oftalmológica, porque no se lo pueden permitir.

Si el Estado no favorece una sanidad pública adecuada, afloran las mutuas y, no te engañes, estas son empresas y fondos de inversión que tienen como objetivo tener el máximo rendimiento económico. ¿A costa de quién? Pregúntaselo a los profesionales y a muchos de los pacientes.
En cuanto a la sanidad privada. La mayoría de mis colegas me dicen frases como: “es que las mutuas no pagan lo suficiente…”, “estoy harto de las mutuas…”.

Hay clínicas dentales que se han plegado a las exigencias de las mutuas con la promesa de recibir un gran número de pacientes. ¿Resultado? Todos cabreados. Los pacientes mal atendidos, los profesionales mal pagados y la empresa haciendo malabarismos para llegar a fin de mes.

Y eso pasa porque las mutuas pagan, en la gran mayoría de casos, mal y tarde con lo que los márgenes de beneficio son demasiado escasos para poder invertir en tiempo para cada paciente, en calidad de los materiales etc…

Ejemplo: hay un laboratorio dental que trabaja increíblemente bien, con materiales excelentes y un servicio personalizado. Pero es más caro que la media. Si tienes un paciente de mutua, olvídate de trabajar con ese laboratorio porque, simplemente lo que te paga la mutua no cubre los costes del trabajo realizado. ¿Quién lo paga? El paciente.
Siempre les digo a mis pacientes que las mutuas son útiles en pacientes que deben tener un control mensual por una enfermedad crónica o para rehabilitaciones tras un traumatismo, por ejemplo. 

Se ahorrarán listas de espera y les podrán realizar la analítica o la radiografía rápidamente. Nunca aconsejaría una mutua a un paciente joven y sano. ¿Para qué? hay multitud de gente que paga hasta 120€ al mes y no ha utilizado la mutua en 10 años.

A los que tienen la mutua dental y me dicen que les realizan la higiene “gratis”, les digo que les hacen la higiene dental porque pagan 30 € al mes, que al cabo del año son 360€. Les explico que por muchísimo menos se la hacemos en nuestra clínica una vez al año (o dos) y no tienen que pagar ninguna mensualidad.

En Imaxis estamos orgullosos de ser la única clínica de cirugía oral y maxilofacial, cirugía y medicina estética y odontología de Barcelona que ni trabaja para mutuas, ni forma parte de grandes corporaciones o cadenas.

Eso nos diferencia de otros centros y nos ofrece la posibilidad de trabajar con materiales de máxima calidad, dedicando el tiempo que sea necesario a los pacientes y, sobre todo, tratando a cada paciente de forma personalizada, tomando las decisiones que creemos mejores para el/ella.

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