El estallido de la burbuja odontológica

El estallido de la burbuja odontológica

Hoy en día abundan las clínicas dentales, se pueden ver mil y una clínicas mientras paseas por cualquier ciudad de España. Por eso planteo la pregunta de;

¿Es excesivo el número de odontólogos y clínicas dentales en España? Es excesiva la oferta teniendo en cuenta la demanda y la población?

Probablemente sí. Los datos de la OMS prevén que para el 2020 habrá 1 dentista por cada 1000 habitantes, cuando la recomendación es de 1 por cada 3500 habitantes.

¿Por qué se da esta situación y qué consecuencias tiene?

En mi opinión hay 3 factores que han desencadenado esta situación;

A. Fue un negocio muy rentable durante muchos años y eso captó el interés de bancos, cajas y fondos de inversión con el único objetivo de rentabilizar un negocio dejando al paciente y al profesional en último lugar en su lista de prioridades.
Lanzo la siguiente pregunta: ¿Alguien cree que un Banco, Caja o fondo de inversión va a cuidar al paciente como lo hará un odontólogo o un cirujano maxilofacial que abre su negocio y que tiene que dar la cara a diario por su clínica?

B. La Administración no ha limitado las plazas anuales de nuevos odontólogos licenciados. Hay comunidades con 6 facultades de odontología.

¿Por qué hay CCAA donde el número de licenciados en odontología es tan grande? Sabiendo que supera con creces las necesidades poblacionales. ¿Realmente, a la administración le dan igual los datos?

C. Los Colegios Profesionales no han controlado el crecimiento de grandes cadenas con clínicas franquiciadas que, en la mayoría de los casos, han quebrado y se han vendido a otros fondos de inversión que han reproducido el modelo.
¿Es correcto que en la mayoría de franquicias de cadenas dentales, se anuncie más la forma de pago y los beneficios del crédito que ofrecen que los propios tratamientos?

Para cada punto y pregunta que he planteado anteriormente existen diversas opiniones. Aun así el problema persiste y lo único que podemos hacer los que huimos de este tipo de modelo de negocio, en mi opinión, son dos cosas:

1. Ofrecer calidad por encima de todo. Calidad que provienen de años de aprendizaje. Profesionales preparados y dispuestos a ofrecer lo mejor a sus pacientes, a velar por su bienestar, por su salud. Calidad en los materiales y constante actualización y aprovechamiento de las nuevas tecnologías que permiten avanzar hacia soluciones mucho más óptimas.

2. Explicar al paciente para que entienda qué se le ofrece y por qué. Esto implica dedicarle tiempo, personalizar tratamientos y escuchar sus inquietudes. Ofrecerle una primera visita donde pueda conocer al profesional que le va a tratar y por tanto en el que debe confiar.

Recomiendo a cualquier paciente que evite tratarse o confiar en clínicas en las que percibe que no le están escuchando, porque seguramente así sea. Recomiendo también buscar y comparar dos o tres clínicas/profesionales para tener una visión amplia de las diferencias y de las ofertas de estos.

Me gustaría animar a las nuevas generaciones a formarse y entender esta profesión como algo que puede cambiar la vida de nuestros pacientes y hacerles personas más sanas y más felices. Está en las manos de los profesionales decir “no” a ciertas prácticas.

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